Günter Grass, cuando el curso de la creación se origina de la pérdida Esta noticia ha sido publicad

El Centro Cultural Benjamín Carrión inaugurará mañana, a las 19:00, una exposición con litografías y grabados del autor alemán. El año pasado falleció. Redacción Cultura La obra plástica del escritor alemán Günter Grass (1927-2015) está influenciada por la visión crítica del mundo y el apego al trabajo de Goya, Durero y Rembrandt. Su plástica, al igual que la escritura, fue para Grass una forma de aletargar el paso de los años, dar marcha atrás y recrear la quietud del tiempo. “Porque el proceso de reprimir los recuerdos y olvidar es un proceso que se acelera cada vez más. Desde ese punto de vista soy un poco anticuado; pienso que solamente con los conocimientos del pasado podemos enfrentarnos bien al futuro. Y eso me parece una condición sin precedentes para la creación. De hecho, el curso de escribir, de dibujar, de crear, surge de la pérdida. A mí me parece que para atacar el olvido hace falta dibujar y escribir obsesivamente”, decía Grass. Por ello, aunque muchos de sus trabajos en dibujos y pinturas, se creyeron perdidos, Grass reconocía su retorno a la gráfica y esta incorpora en su trabajo literario, una forma de delatar sus argumentos. Es así como tras varias décadas de manejar solo escalas de grises y blancos en su dibujo, en 1995, a raíz de la publicación Es cuento largo, comenzó a experimentar con los colores en su paleta. La incursión del autor de El tambor de hojalata (1959) en la plástica es anterior a su primera novela. En 1948, Grass estudió escultura y dibujo en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, época en la que experimentó con el arte, escribió poemas y viajó a Italia y Francia haciendo autoestop y en la que sentó las bases para su futura forma de trabajar. En el marco de sus estudios, el escritor se dedicó intensamente a la escultura y el dibujo, pero la mayoría de obras creadas entonces por Grass constaron durante mucho tiempo como desaparecidas, lo que imposibilitó ofrecer una mirada profunda de esta etapa vital del autor. Hasta 2013 no se supo que una colección de más de 150 obras se conservaban almacenadas en la escalera exterior del apartamento de Düsseldorf que servía al escritor de taller. Tras su muerte, el valor de su obra pictórica ha incrementado con constantes exposiciones. Una de ellas fue en marzo de este año, en La Günter Grass-Haus, la casa-museo abierta en vida por el escritor alemán en la ciudad hanseática de Lübeck. Mañana, el Centro Cultural Benjamín Carrión abrirá una muestra gráfica del autor con litografías y grabados. La mayor parte de las piezas que se mostrarán en Gúnter Grass: Obra Gráfica tienen relación con su obra literaria, con sus obsesiones y seguimiento de temas y personajes que pueblan su universo imaginario y su visión crítica del mundo: el universo vegetal y animal, con su serie paisajes, peces y especies marinas, los objetos cotidianos y personajes populares, hombres, mujeres y él mismo en la representación de sus autorretratos. El objetivo de esta apertura es rendir homenaje a la memoria del novelista alemán, fallecido el 13 de abril del año pasado, y contribuir al entendimiento y la valoración más íntegra de su inmensa y polifacética obra creativa. En la inauguración participarán, en la apreciación y comentario crítico de la muestra, Hernán Rodríguez Castelo y María Fernanda Cartagena. Con su obra final, Vonne Endlichkait (Sobre la finitud), el autor dejó en una sola obra el valor de toda su creación, al incorporar una serie de textos breves en prosa y poemas ilustrados con sus dibujos, la mayoría realizada a grafito. (I) Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/cultura/7/guenter-grass-cuando-el-curso-de-la-creacion-se-origina-de-la-perdida Si va a hacer uso de la misma, por favor, cite nuestra fuente y coloque un enlace hacia la nota original. www.eltelegrafo.com.ec