COLECCIÓN «CUADERNOS DE RUTA»

 

Fecha: miércoles 26 de abril

Hora: 18:30

Lugar: Centro Cultural Benjamín Carrión

 

El miércoles 26 de abril, a partir de las 18:30, se llevará a cabo la presentación de los primeros 7 títulos de la colección «Cuadernos de Ruta», en el Centro Cultural Benjamín Carrión, para dar a conocer el proceso creativo de los escritores ecuatorianos contemporáneos.


Así La Caracola Editores festeja sus 10 años de existencia. Los textos de «Cuadernos de Ruta» son partes terminadas de obras en proceso. Son un adelanto, un gancho que pretende seducir al lector para que espere el libro. También es un aliciente para los creadores, que pueden intuir la recepción que tendrá su obra concluida.

Los autores han sido escogidos entre aquellos que ya tienen una obra presente, que ya han publicado con anterioridad libros, y de los cuales se empieza a hablar en los círculos cercanos a la lectura, pero que aún son una interrogante para los grandes públicos. Por tanto, son una gran apuesta para la editorial, que pone sus basas en autores que pueden crecer y consolidarse como una nueva generación.

La colección incluye tres géneros: tres volúmenes de narrativa —dos fragmentos de novela y uno de cuentos—, tres de ensayo literario, y uno de poesía.

Sandra Araya presenta El cielo por partes, un anticipo de su futura novela El Cielo. En ella la escritora quiteña retoma personajes de su obra anterior, y empieza a construir la saga de la familia Donoso, cuyos secretos y oscuras relaciones van, poco a poco, develándose.

En Enderezada y pintura, fragmento de la futura novela Orfanato, Edwin Alcarás continúa con el minucioso trabajo de exploración verbal de sus cuentos. Nos internamos en la marginalidad de unos personajes en busca de un destino que los rehúye, al mismo tiempo que nos sumergimos en reflexiones filosóficas.

César Chávez da a conocer Tres cuentos, fragmento del futuro libro Othello Hostel. En estos relatos, el autor carchense deja de lado la profunda contemplación de su Herir la perfección para internarse en historias más ágiles, con personajes de una amplitud sicológica que no es fácil de encontrar en la escritura de cuentos.

El silencio de las imágenes, ensayos de la guayaquileña Daniela Alcívar Bellolio, formará parte de Ciencia del objeto único. La prosa de Alcívar envuelve, sin duda, tanto en su narrativa como en su ensayo, pero la claridad de las argumentaciones, la solidez diáfana de su pensamiento, hace que sea en el segundo género donde, por momentos, logre rozar la genialidad.

Juan Carlos Arteaga ensaya en su Canibalismo, fuego y poder un anticipo del libro Contra el silencio. Ya en los tres ensayos que ahora aparecen se puede intuir un libro orgánico, que cuestiona la difusión de las noticias en los medios y busca explorar acerca de lo que no se dice, aquello que se silencia por pudor o torpeza.

En Cómo acceder a “Casa tomada”: lecturas imposibles, el poeta Santiago Vizcaíno nos demuestra que su primer —y premiado— libro de ensayos no fue una casualidad. El texto, que luego formará parte de su libro Buceo, es una innovadora y desafiante lectura de un texto clásico de la literatura latinoamericana.

Finalmente, un volumen de poesía: Una natural tendencia a la descomposición, de Andrés Villalba Becdach. El poeta quiteño nos bombardea con la contundencia de su catarata verbal, ese río incesante, ahora matizado por juegos intertextuales, que persigue la escurridiza belleza, literaria, sí, pero también amatoria.