LIBRO: “ÉTICA PARA EL VIADOR”

FECHA:  Martes 16 de mayo

HORA: 19:00

LUGAR: Centro Cultural Benjamín Carrión

 

El martes 16 de mayo, en el Auditorio del “Centro Cultural Benjamín Carrión”, a las 19:00, se presentará el libro “ÉTICA PARA EL VIADOR”, del docente universitario Dr. Ramiro Estrella Moya.

El autor nos presenta esta obra como fruto de una experiencia de cincuenta y dos años de docencia universitaria en las principales universidades del país, y de actividades académicas en el exterior, en el ejercicio de sus profesiones como doctor en Jurisprudencia, Egresado de Economía y Docente de Cuarto Nivel; años durante los cuales ha trabajo principalmente con jóvenes de diferentes carreras, pero todos ansiosos por conocer y conservar los valores fundamentales que hacen del ser auténtico al ser humano, tanto consigo mismo, como con la sociedad en la que se desenvuelve, y el sector académico al que se pertenece.

El autor parte de la realidad de que es común en esta época escuchar que “no hay ética”, “que los valores se han perdido”, “que falta integridad en el ejercicio de las profesiones”, etc. Pero él sostiene que tales afirmaciones están mal planteadas, pues no es ética lo que hace falta, sino seres humanos que la ejerzan con compromiso y visión social.

Afirma que “hay una relación fundamental entre el vivir y la responsabilidad de asumir las tareas éticas que a cada uno de nosotros corresponde”.   Y agrega: “la ética es siempre una profunda reflexión que estamos obligados a realizar, cada uno, sobre el personaje que mejor  conocemos: nosotros  mismos”.  Vista de este modo, la ética no es simplemente un conjunto de conocimientos, sino un modo de ser. No basta saber de ética; hay que ser ético.

Y el autor hace una confesión, que vale la pena recoger aquí: “He ejercido, durante más de cincuenta años, la docencia universitaria; he incursionado en muy variadas disciplinas y especialidades, y acumulé experiencia en diversos niveles de la Academia. En todos los casos, descubrí que era inútil que pretendiese enseñar algo sin profundizar, al mismo tiempo (y en ocasiones preponderantemente), la responsabilidad ética que le correspondía a cada una de nuestras decisiones, cualesquiera fueran las profesiones y/o actividades humanas en las que nos desenvolviéramos.

 

“No he considerado a la Ética como una simple ‘investigación’ acerca de lo que debemos y lo que no debemos hacer, y de la responsabilidad que ello implica. Paulatinamente  hube de  admitir  que  hablar  de ética  es, nada menos, que hablar de la existencia humana en su integridad; es decir, tanto en lo individual e íntimo,  como  en  lo relacional  y  externo”, señala. Además cuenta que aprendió que la Ética implica dos áreas complementarias: un ser y un llegar a ser; por eso es dinámica, por eso re- quiere la intervención de la persona humana completa. “Aprendí que la formación ética requiere un ‘poseerse’ a sí mismo que solo el ser que es dueño de sí lo puede lograr”.