“QUILOMBOLAS Y CIMARRONAS – UNA MISMA PIEL, UNA MISMA HISTORIA”

FECHA: Del 25 de julio al 18 de agosto

HORA: Todo el día

LUGAR: Centro Cultural Benjamín Carrión

 

La Fundación de Desarrollo Social Afroecuatoriana Azúcar y Coordinadora de Mujeres Afroecuatorianas Pichincha, que conforman  la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora –quienes cumplieron 25 años de vida organizativa y de incidencia socio-política en 22 países del Continente, el pasado 25 de julio- presentan la exhibición de fotografías: “QUILOMBOLAS Y CIMARRONAS – UNA MISMA PIEL, UNA MISMA HISTORIA”.

Esta muestra presenta imágenes de  mujeres de los quilombos de Brasil, del  artista André Cypriano   y de mujeres de los territorios ancestrales de Esmeraldas y el Valle del Chota en Ecuador, del maestro Juan García Salazar. Rostros que acercan a través de la imagen a las coincidencias de nuestras propias realidades comunitarias. Similitudes sin fronteras.

 

La muestra se reviste de una importancia singular entre las iniciativas brasileñas para difundir y ampliar el reconocimiento a la vertiente africana de nuestra cultura y tradición. Da seguimiento a un proceso de discusión y confrontación de realidades comunes en nuestra sociedad y que tiene como objetivo caminar en búsqueda de la valorización social plena de una amplia población afrodescendiente.

 

André Cypriano es un  fotógrafo documental y artístico brasileño (nacido en Piracicaba, São Paulo), caracterizado por su fotografía que plasma el estilo de vida y prácticas de las sociedades menos conocidas en los rincones más remotos del mundo tradicionales. A Cypriano le preocupa además la problemática  medioambiental. Contribuyó con una organización brasileña dedicada a salvar a las ballenas en el norte de Brasil.

 

Juan García Salazar (autor de libros, artículos, maestro de Historia, que obtuvo presea otorgada por la John Hopkins University de los Estados Unidos en 1989) fue quien recogió las fotografías que ahora se exhiben como registro histórico de la vida y territorios en estos sitios de América y África.

 

Nació en Esmeraldas,  comunidad de Cuerval. Convivió con sus abuelos maternos y con ellos empezó a interesarse por las tradiciones culturales de origen africano; en ese contexto asumió  lo que él llamaba  encargos ancestrales. Durante medio siglo caminó por los territorios, montes, comunidades ribereñas, del mar del Pacífico recogiendo testimonios e historias de vida, más allá de la muerte, grabaciones, fotografías y anécdotas que registró y que contribuyeron enormemente a la reconstrucción de la historia  a través de la memoria colectiva.

 

Su contribución  promovió lo que ‘casa adentro’ se denomina la etnoeducación que ahora  es material  para seguir contando la historia ahora ‘casa afuera’.